jueves, 13 de octubre de 2011

Pag 36 nº 10

10. Imagina que Ramón Lamote, al salir de la clase que tenía que dar, se encuentra de nuevo a la señora sentada en las escaleras y no puede bajar. Imagina como sería la conversación entre los dos y escríbela.

Cuando Ramón Lamote terminó la clase, no le pregunto al padre del niño si le daban un paraguas para salir porque estaba lloviendo , pero no hizo falta porque le preguntaron los padres del niño a Ramón Lamote si quería un paraguas, y el le dijo que si.

Cuando Ramón Lamote salió de dar su clase, no lo podía creer. Allí estaba de nuevo la señora.
- Pero no se había ido con su marido, señora.
- Sí, pero he pensado que como estaba yo aquí tan cómoda hablando con usted, e pensado que me iba a quedar aquí para que cuando usted bajara quedarnos un rato hablando.
- Ya señora, pero es que eso no es lo que yo pretendía hacer ahora, lo que yo pretendía es irme a mi casa después de un día tan pesado.
- Ha vale, es que creía que aquí vivía usted, aunque usted antes me había dicho que daba clase aquí.
- Me gustaría irme a mi casa.
- Pero no vive usted aquí.
- No señora,  yo no vivo aquí.
- Bueno, da igual, ya me voy que estoy muy cansada, adiós.
- Adiós.
Ramón piensa, ¡ aleluya!!!

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